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Sociedad de Economía Política de Paraguay (SEPPY)

PARAGUAY: BALANCE ECONÓMICO 2015- LOS RICOS SE ENDEUDAN Y LOS POBRES PAGAN


por Sociedad de Economía Política de Paraguay (SEPPY)

9 de enero de 2016

SITUACIÓN DE ESTANCAMIENTO

Los paraguayos tienen una generalizada sensación de empeoramiento de la situación económica. No es una sensación irreal. Se ha dado en el último año una desaceleración del crecimiento económico debido a, entre otras causas, la caída del precio de los commodities en el mercado internacional y en particular de la soja para el caso paraguayo. A ello se suma la mala situación económica de Argentina y Brasil por la misma razón. Según la CEPAL, Brasil tendrá un crecimiento negativo, del -0,9 % este año. Las importaciones y exportaciones del Paraguay han disminuido este año en alrededor de 15%. Las exportaciones más afectadas fueron las de soja, cereales, energía eléctrica y las reexportaciones.

La caída del precio de los productos agrícolas ha aumentado el riesgo sobre la sostenibilidad financiera por el crecimiento de la deuda del sector privado. Se ha dado una presión de los productores agrícolas por la refinanciación de sus deudas. De setiembre 2014 a setiembre 2015, el sector agrícola había aumentado sus deudas a más del doble, al pasar de 1.500 a 3.250 millones de dólares, mientras la tasa de morosidad había aumentado al triple en dicho lapso, de 0,4% a 1,2%. Solo en Itapúa y zonas aledañas se identificaron a 26.000 pequeños productores que no pudieron vender su producción por falta de mercado y entraron en moratoria con el Crédito Agrícola de Habilitación (CAH).

El sector agroexportador no es homogéneo. La producción de los granos oleaginosos y cereales está a cargo de empresas grandes, medianas y pequeñas, y su exportación a cargo de unas 30 multinacionales. En la medida en que se prevé que los precios de los commodities continúen deprimidos debido al bajo crecimiento de la economía mundial, nos parece inadecuado que el gobierno refinancie las deudas de todos los productores durante todo este tiempo. Los grandes latifundistas pueden entregar parte de sus tierras como pago de la deuda y las mismas podrían ser utilizadas para la reforma agraria.

Por otro lado, con la caída de precios de los commodities, el país fue beneficiado por la considerable caída en los precios del petróleo a niveles de hace 11 años. El barril que en julio de 2014 costaba alrededor de 110 dólares, 16 meses después cotiza a 36 dólares. Esta disminución no se tradujo en beneficios para la población, ya que el precio del transporte público incluso aumentó, debido a la aparición de unidades con aire acondicionado en la oferta de los transportistas privados concesionarios.

Entre los sectores de mayor crecimiento está la construcción inmobiliaria, pero esta muestra signos de crisis al existir un gran número de casas y departamentos que no pueden venderse o alquilarse. Los precios de los alquileres siguen creciendo de manera desproporcionada en comparación con la inflación de los últimos años.

Ante esta situación el gobierno responde como siempre, tratando de atraer inversión extranjera otorgándole garantías como el congelamiento de tributos, y endeudándose con más créditos. Otra propuesta es la de “austeridad” en el Presupuesto General de la Nación del 2016, repitiendo las recetas neoliberales que llevaron a la quiebra a Grecia y a tantos otros países. El presupuesto 2016 nuevamente pone al IVA, pagado principalmente por las personas de bajos ingresos, como principal fuente de ingresos y se sigue manteniendo un gasto social bajo y de mala calidad con casi nula inversión en el acceso a la tierra, poca inversión en vivienda e infraestructuras productivas para pequeños productores y poca inversión en infraestructuras sanitarias.

Por cuarto año consecutivo tendremos déficit fiscal y será mayor al 1,5% del PIB establecido en la Ley de Responsabilidad Fiscal impulsada por este mismo gobierno.

Para equilibrar el presupuesto se contempla el aumento de la deuda pública. Esta ya ha aumentado considerablemente durante los gobiernos de Federico Franco y Horacio Cartes debido a la emisión de deuda soberana. Para el 2014 la deuda ya se había duplicado con relación a tres años antes, y durante el 2015 siguió aumentando llegando a los 5.400 millones de dólares en el mes de octubre.

El endeudamiento público del Paraguay pasó del 10,7% del Producto Interno Bruto al 19,5% del PIB en un periodo de solo cinco años (2011 a 2015). La relación de la deuda con los gastos de la Administración Central y los ingresos tributarios permite ver cuán acelerado es el ritmo con que ella está creciendo. Así, mientras que los gastos aumentaron a un ritmo de 15,6% anual en cuatro años, y los ingresos tributarios a una velocidad de 10,5% anual, la deuda pública total (externa e interna) creció a un promedio anual de 23,1% en el mismo periodo.

Se dio un gran crecimiento del servicio de la deuda en los años 2014 y 2015, en 25,9% y 36,8% respectivamente, lo que en términos monetarios supone un incremento de USD 387 millones en 2014 a USD 530 millones en 2015. Para tener un orden de comparación: el Ministerio de Salud tiene un presupuesto de USD 987 millones, el MOPC un presupuesto de USD 537 millones en el 2015. Es necesario acotar que estos valores no incluyen las amortizaciones de los bonos soberanos de la primera y segunda emisión.

Para el 2016, el Ministerio de Hacienda proyecta nuevas emisiones de bonos por un monto de 740 millones de dólares, de los cuales 401,2 millones de dólares serán para infraestructura (60%) y 338,4 millones de dólares para cubrir deudas. O sea, se están tomando deudas para pagar deudas.

La deuda va alcanzando niveles preocupantes, ya que el pago de sus intereses se agregará a los ya elevados gastos rígidos del presupuesto, lo cual obligará en algún momento a reducir las inversiones en infraestructura e inversiones sociales. Como los ingresos del Estado se basan fuertemente en la recaudación de IVA esta deuda será lamentablemente pagada por los sectores de bajos ingresos. El Estado se endeuda para los ricos y los pobres pagarán los platos rotos. Es peligrosa esta política de endeudamiento, en un momento en que países enteros (Grecia, Puerto Rico, Ucrania y otros) amenazan con derrumbarse por el sobreendeudamiento impulsado por políticas neoliberales.

La política de recaudación tributaria es del mismo tenor: el Ejecutivo veta los proyectos de ley que plantean tributos a las actividades más rentables y contaminantes (soja, por ejemplo) y promueve el IVA, el impuesto más injusto, para “formalizar” la economía.

El IRAGRO anunciado como la panacea no recauda casi nada más que su predecesor IMAGRO. El sector agropecuario en su primer ejercicio completo, del 1 de julio del 2014 al 30 de junio del 2015, apenas aportó alrededor de 43 millones de dólares aproximadamente. El IRAGRO sirvió para trabar el impuesto a la exportación de soja bajo el argumento de que rendiría 250 millones de dólares anuales, pero terminó recaudando apenas el 17,2% de la cifra anunciada por Hacienda y los empresarios del campo. Derivó en un rotundo fracaso como era de esperar de una ley aprobada y promovida por los grandes evasores del impuesto a la renta: los empresarios de la soja y la ganadería.

El nuevo Impuesto Inmobiliario pasará a recaudar 60 millones de dólares más en el 2016 según Hacienda, los que sumados a los 120 millones recaudados en los últimos años daría en total 180 millones de dólares. Pero, como alrededor del 90% del Impuesto Inmobiliario es pagado por los propietarios de los inmuebles urbanos se tiene que el aporte en concepto de Impuesto Inmobiliario del sector rural sería de alrededor de 18 millones de dólares, cuando éste debería rendir más de 250 millones de dólares anuales. La nueva ley del Impuesto Inmobiliario, también aprobada y promovida por los empresarios de la soja y la ganadería, apunta a mantener la ínfima contribución al fisco del sector agropecuario.

SITUACIÓN INTERNACIONAL

El estado de contracción de la economía mundial y que mantiene bajos los precios de la soja y otros commodities no mejorará en el año 2016. Siguen las bajas tasas de crecimiento en EEUU, Japón y Europa y hay una tendencia a la baja en China, la segunda economía del planeta. La FED ha elevado por primera vez en 9 años las tasas de interés en los EEUU no porque la situación económica haya mejorado, sino para salir de una situación anómala en la que el capital casi no ganaba intereses.

Nuestros vecinos también tendrán crecimiento lento o negativo y es muy probable que la Argentina reinicie su camino hacia el endeudamiento y se agrave la inflación. Esto, aunque podría beneficiar a la industria nacional por la disminución del contrabando, perjudicará a amplios sectores que se dedican al comercio fronterizo y a los consumidores que se benefician de los bajos precios de los productos argentinos.

SITUACIÓN POLÍTICA

En cuanto a la situación política interna destacaron en el 2015 las movilizaciones estudiantiles de secundarios y universitarios y las elecciones municipales. En el primer caso los estudiantes, con el apoyo de la prensa y la ciudadanía, lograron disminuir considerablemente el poder de una mafia que se escondía bajo el pretexto de “autonomía universitaria” con la complicidad de figuras acostumbradas a las formas más decadentes y corruptas de hacer política. Sin embargo, las últimas decisiones judiciales como la liberación del exrector de la UNA, Froilán Peralta, auguran retrocesos nuevamente.

Las elecciones municipales se dieron en el marco de numerosas denuncias de corrupción y mal uso de los fondos de royalties y del Fonacide y permitieron la alternancia en ciudades importantes. Sin embargo, la victoria de algunos candidatos ligados al narcotráfico nos hace temer el crecimiento de la violencia como ocurre en México.

Muchos de estos avances se dieron gracias a la entrada en vigencia de la ley “De libre acceso ciudadano a la información pública y transparencia gubernamental”, que obliga al Estado a informar sobre el uso de los recursos públicos, y que permitió a la prensa poner en conocimiento del público el escandaloso uso del dinero del contribuyente no solo en la UNA, sino también en otras instituciones públicas como la Policía Nacional; la Contraloría General de la República; la Defensoría del Pueblo y el Tribunal de Justicia Electoral. Este hecho genera la esperanza de que los fondos públicos sean mejor utilizados gracias al control de la ciudadanía.

LA VERDADERA CAUSA DE LA CRISIS

Este escenario de mala situación económica no es nuevo en Paraguay. Hay crisis desde hace mucho. Seguimos con niveles de pobreza superiores al 32% de la población. Y un nivel de pobreza extrema de 20% en el campo, y en aumento.

Es la crisis de un modelo económico y político que no trata de disminuir la pobreza y aumentar el mercado interno, sino que destina su producción a la exportación en especial de materias primas y para ello requiere costos (en especial salarios e impuestos) bajos. Eso nos lleva a paradoja de ser un país gran exportador de alimentos y con una población con altos niveles de desnutrición. Modelo que beneficia a las inversiones destinadas a la exportación (como el agronegocio y la maquila) a pesar que no tributan, no aportan fuentes de trabajo, y terminan empobreciendo el país.

El modelo económico del Paraguay requiere de salarios bajos para poder exportar, por ello, en lugar de distribuir la riqueza y aumentar el mercado interno, la concentra, beneficiando a los estratos superiores de ingresos dedicados a la exportación de materias primas de bajo valor agregado y alta destrucción de los recursos naturales. Es un modelo extractivo, desigual y dependiente, contaminante, generador de pobreza y exclusión social. Es un modelo que con la deforestación, el cultivo de soja transgénica y su uso de agroquímicos, la extensión de la ganadería, etc., va destruyendo a pasos acelerados el medioambiente, contribuyendo también al calentamiento global y desastres medioambientales como la inundación que nos afecta actualmente. Esta destrucción del medio ambiente va extinguiendo numerosas especies de animales y plantas y amenaza a mediano plazo incluso la supervivencia del ser humano.

Por tanto, la salida de la crisis implica un cambio de modelo de desarrollo cuyas medidas iniciales deberían ser:

  • Presupuesto orientado a los servicios públicos, los programas sociales, la producción e industria nacional, salud y educación de calidad para toda la población.
  • Reducir la deuda y orientarla a programas de desarrollo (deudas bi o multilaterales)
  • Impuestos a la agroexportación de granos, al tabaco, a las grandes propiedades de tierra. Aumento de los impuestos directos a los estratos más favorecidos.
  • Créditos para los productores y las pequeñas y medianas empresas, a tasas accesibles.
  • Apoyo de todo tipo a la agricultura familiar: acceso a tierra, educación, apoyo técnico y económico para la producción de calidad de la canasta familiar.
  • Apoyo a los trabajadores más pobres como los recicladores y subempleados en general.
  • Un modelo de este tipo basado en el crecimiento del mercado interno disminuirá la pobreza, aumentará la seguridad, generará más empleo y, por sobre todo, nos dará la dignidad que todos nos merecemos.


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